Autor: conociendo la ansiedad

  • Ataque de Pánico o también llamada Ataque de Ansiedad

    Ataque de Pánico o también llamada Ataque de Ansiedad

    Cuando una persona sufre un ataque de pánico, el sistema nervioso se descontrola, perdiendo el control y entrando a un estado de alerta, “Aumenta las pulsaciones del corazón, se dificulta la respiración, hay hiperventilación, aumenta de la temperatura y temblores”. Esto a nivel emocional es alarmante, creando un intenso temor a sufrir un ataque cardiaco o pérdida de conciencia (desmayo)

    El ataque de pánico es un trastorno de ansiedad, donde se padecen de mareos repentinos, agitación, temblores, mucha agitación, falta de aire, ejemplo:

    Estás durmiendo, de repente te despiertas agitada o agitado, te falta la respiración, se te aceleran las pulsaciones, estás sudando o incluso llorando, «¡Dios mío! ¿Qué me está pasando? ¿Voy a morir?» Si has vivido esta experiencia, posiblemente seas una víctima de un ataque de pánico. Este episodio es por tener elevados niveles de ansiedad,

    Una crisis de ansiedad es un episodio muy intenso que se produce muchas veces sin una causa objetiva que lo provoque. Los síntomas que se producen pueden ser físicos (taquicardia, sudoración, palpitaciones, escalofríos, respiración acelerada, mareo, temblores…)

    Y los pensamientos negativos sobre estos síntomas son (miedo a sufrir un infarto, desmayarse, perder el control, miedo a morir).

    Los ataques de pánico son tan desagradables para la persona que los padece, y puede aparecer ese miedo a volverlo a sufrir, y este mismo temor puede ser el detonante de nuevos ataques de pánico.

    Es sentir el corazón acelerado de forma repentina, se comienzas a experimentar, miedo y terror acompañado de síntomas, opresión en el pecho, dificultad para respirar, latidos fuertes y acelerados, mucha agitación, confusión, mareo y náuseas acompañado de intensos pensamientos de que algo grave va a ocurrir, salir corriendo al hospital, Y en urgencias hacerse pruebas cardiacas, donde los resultados salen normal, y que en realidad se produjo, un ataque de ansiedad. Esta es una situación muy común que los médicos sanitarios están acostumbrados a ver, indicando que el corazón está sano, y que es la salud mental la que está tensionada. Esto genera alivio de que no sea una enfermedad cardiaca, pero a su vez preocupación, por la salud mental.

    Es por ello que un ataque de pánico, puede tener un impacto significativo en nuestro sistema nervioso y cardiovascular, es decir un estado emocional ansioso, podría alterar el sistema nervioso y así activar y liberar hormonas del estrés como el cortisol y la adrenalina. Estas hormonas pueden aumentar la frecuencia cardíaca, la presión arterial y la tensión muscular.

    Durante el ataque de pánico la persona puede sentir que se ahoga, que tiene palpitaciones, que su corazón se acelera, que no puede respirar bien. Puede sentir sudoración, mareos, inestabilidad, y una serie de pensamientos: («Me estoy ahogando», «Me va a dar un infarto», «Me voy a morir», «Me voy a desmayar», “Si me pasa algo ahora nadie me ayudará”)

    Los ataques de pánico pueden aparecer cuando se están viviendo situaciones de mucho estrés, como también estar en una situación relajada. De este modo un ataque de pánico suele desencadenarse en cualquier momento del día. en una actividad cualquiera como: Ir conduciendo el auto, mirando televisión, hacer compras, en una reunión de trabajo, en una reunión de amigos, o caminar por una plaza. De pronto, aparecen las palpitaciones, el corazón golpea como si fuera a salirse del pecho, sudoración en el cuerpo, hormigueo en las extremidades, desesperación, ahogo. El ataque de pánico ha comenzado.

    Los ataques de pánico no se pueden predecir, pues no hay fecha, hora, ni lugar en que pueda ocurrir.

    Tiene una duración variable que oscila entre 20 y 30 minutos. Pero a pesar de esto, las personas afectadas sienten que se extienden por una eternidad debido a las sensaciones que causan. Es una experiencia terrorífica, que suele dejar un gran miedo a que se repita. Se dice que el primer ataque de pánico no se olvida jamás. La persona queda marcada por ese episodio.

    La intensidad de estos ataques es variable de suaves a fuertes y también va a depender de la sensación subjetiva de cada persona y del conocimiento que tenga de su enfermedad. No es lo mismo tener un ataque de pánico sabiendo lo que es, que tener un ataque de pánico sin saber lo que está pasando, es por ello que es fundamental el conocer e informarse como parte de su tratamiento, que es precisamente lo que estás haciendo mientras lees este artículo.

    ataques de pánico

    Latidos fuertes, Aumento de la frecuencia cardiaca, Taquicardia, Respiración rápida, Dificultad para respirar, Sensación de ahogo falta de aire.

    Sensación a desmayarse, Mareos, Vértigo, Aturdimiento, Inestabilidad al momento de caminar como si se hundiera el piso o sentir los pies como de gelatina (debilidad en las piernas).

    Náuseas y molestias abdominales, Fuertes temblores en las manos, Sudoración, Dolor y pinchazos en el brazo izquierdo, Visión borrosa.

    • Desrealización (sensación de irrealidad)
    • Despersonalización (sentirse separado de uno mismo)
    • Angustia, Desesperación, impotencia, Tristeza, Llanto.

    De repente, sentí una tremenda ola de miedo sin motivo alguno. Mi corazón latía con fuerza, me dolía el pecho, y no podía respirar. Pensé que iba a morir. Mi mayor miedo es salir a la calle y experimentar otro ataque pánico, y todo lo que conlleva, las palpitaciones aceleradas, los mareos, el ahogo, me da muchísimo miedo si me fuese a desmayarme en el bus camino a la universidad o en la calle, de hecho, varias veces tuve que bajarme del transporte y caminar algunas cuadras para calmarme, también me daba miedo salir con amigos y arruinarles la salida porque me sentía mal, ya saben, tener que devolverme. Esto es un sinvivir porque no puedo hacer mi vida con normalidad. No puedo estar en sitios con mucha gente porque me pongo super nerviosa. Tengo pánico a salir a los sitios que antes frecuentaba y a veces me encierro y rompo a llorar. Estoy angustiada.

    Lo primero que tienes que hacer es respirar más lento, precisamente para bajar las pulsaciones y recuperar el control de tu respiración. recurre a esta técnica. Eso sí, esto requiere de práctica.

    Además es importante identificar cuáles fueron las emociones y pensamientos previos de un ataque de pánico, Aunque hemos dicho que este tipo de ataques suele aparecer de forma repentina hasta en estado de reposo, lo cierto es que las causas son psicológicas. Cuando reprimimos pensamientos o recuerdos dolorosos o cuando ignoramos las emociones que sentimos en el cuerpo.

    La primera vez que padeces de un ataque de pánico es fácil confundir sus síntomas con un infarto o pensar que vas a morir por la falta de aire. y además Este tipo de pensamientos pueden seguir apareciendo con cada crisis de ansiedad.

    Y además como ciclo habitual suelen evitar de ir a lugares donde ocurrieron los primeros ataques de ansiedad. Por temor a se repita

    Este miedo los lleva a modificar sus hábitos y comportamientos. «no salir de casa», «no estar en reuniones sociales», «no usar el transporte público», esto con el objetivo de evitar nuevos ataques de pánico. si no se trata a tiempo estos hábitos y comportamientos llevaran a la persona sentir una fuerte depresión y agorafobia.

    Las situaciones en las que se manifiesta el ataque de pánico pueden deberse a varios motivos, bien por una oleada de preocupación del futuro, o bien por mucha carga laboral o de carga hogareña a una temprana edad, o también por la pérdida de un ser querido.

    Como así también son originados por miedo y pensamientos irracionales, es por ello saber identificarlos y trabajar en reemplazar por otros más realistas y adecuados.

    Hay investigaciones donde demuestran que esto se origina por una situación vivencial dolorosa del pasado combinado y sumado a diversas situaciones estresantes a lo largo de la vida y que finalmente terminan detonando en su aparición. (“cargué tanto la mochila que al final exploté…”)

    Uno de los principales factores es el nivel de estrés. Haber atravesado situaciones de gran estrés emocional. La enfermedad grave de alguien cercano. Haber vivido un suceso traumático, como un accidente, una agresión sexual, una situación de inseguridad, haber estado en medio de un tiroteo.

    Como también Tener que enfrentar cambios importantes en la vida. Como un divorcio, una mudanza, o cambios de país (migrar)

    Si no se trata a tiempo podría llevar a la persona a la depresión y aislamiento social, trastornos que no son nada bueno para la vida. socavando su bienestar y autoestima. (En la depresión se limitan sus movimientos sin ganas de hacer nada, y en el aislamiento social poco o nada de interés por socializar). prefiriendo encerrarse en su habitación y aislarse de todos. Ocasionando serios problemas a nivel familiar, amistad, académico, laboral y de relación de pareja.


    Los ataques de pánico son difíciles de controlarlo por uno mismo, es por ello que se aconseja siempre la orientación Y entre las técnicas principales que se utilizan en la terapia para los ataques de pánico son:

    La exposición interoceptiva,
    La reestructuración cognitiva.
    La respiración diafragmática.
    La exposición directa a las situaciones en las que se manifiesta el ataque de pánico.

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  • Ansiedad Generalizada

    Ansiedad Generalizada

    ¿Te preocupas por todo? ¿Vives afligida /o por todas las cosas malas que «podrían» pasar en tu vida? ¿Eres de esas personas que parecen preocuparse por absolutamente todo? Desde el clima, hasta el tráfico, en el trabajo, en la salud, en el futuro, ¿siempre encuentras algo en que preocuparte?

    Las personas con trastorno de ansiedad generalizada se preocupan por absolutamente todo, incluso cuando hay poca o ninguna razón para preocuparse. Esta es la principal característica de tener ansiedad generalizada suelen tener una sensación de que algo malo va a suceder. Esto los lleva a estar permanentemente inquietos, irritables, con gran tensión muscular, con problemas para conciliar el sueño (insomnio), y con fuertes dolores de cabeza.

    Si te sientes identificada /o te hemos preparado este artículo al detalle.

    Todos tenemos cierto grado de preocupación en algún momento de nuestra vida; por la salud propia o de la familia, por la situación económica, por el trabajo, por los estudios, por las relaciones afectivas, por sucesos que podrían pasar, etc. Estas preocupaciones son normales, son aspectos de nuestra vida que nos importan y por lo tanto, nos preocupa en cierto grado.

    Sin embargo, la persona con ansiedad generalizada se preocupa de forma «excesiva y desproporcionada», ante situaciones cotidianas que en la mayoría de ocasiones, no suponen ningún peligro o no deberían ser una preocupación de gran escala. En este sentido la persona irá perdiendo el control de sus pensamientos desencadenando en emociones que irán originando síntomas a nivel físico.

    El trastorno de ansiedad generalizada puede afectar seriamente nuestra capacidad de desempeño y ser debilitante, hasta el punto de hacer que las tareas diarias se sientan abrumadoras en lo laboral, escolar y social. inclusive interferir en nuestras relaciones, familiares o de pareja.

    La mente de una persona con ansiedad generalizada genera un flujo constante de pensamientos negativos, intrusivos y catastróficos, estos actúan nublando nuestra percepción y obstaculizando nuestras tareas cotidianas del día a día.

    Pensamientos intrusivos:
    Son pensamientos que aparecen en la mente y que nos generan mucha angustia, ya que los experimentamos como “egodistónicos”. Es decir, son pensamientos que entran en conflicto con los valores o la autoimagen que tenemos de nosotros mismos. A menudo son imágenes, palabras e ideas que Los percibimos como inaceptables; «y si me corto a propósito», «Y si lastimamos a alguien sin querer», «Y si acelero de repente y chocó».

    Pensamientos negativos:
    Son aquellos que aparecen en nuestra mente sin que los invitemos, y suelen ser muy molestos e indeseados que son difíciles de manejar, frases que reflejan eventos de forma pesimista; “Seguro no me va a salir bien”, “Voy a fracasar”, “Algo malo va a pasar”. «Este color de ropa no me queda», «Seguro hoy también será un día horrible», «Me veo fatal cada día peor».

    Pensamiento catastrófico:
    Este pensamiento es aquel que se anticipa a todo. Y ante cualquier cosa que puede pasar lo magnifica y busca la peor de las situaciones para instalarla en la mente; «Si no apruebo este examen, arruinare mi futuro», «Me siento cansado, Seguro tengo una enfermedad grave», «Si salgo al parque seguro me ordena un perro»,

    Síntomas cognitivos, Síntomas físicos y Síntomas conductuales.

    Físicos:
    Dolor y vibraciones en la cabeza, fatiga, irritabilidad, tensión y dolor muscular, problemas de sueño (insomnio)

    Cognitivos:
    Preocuparse por todo, tener la mente llena de pensamientos negativos, imaginarse escenarios catastróficos, sobre pensar de manera frenética sin llegar a una conclusión.

    Conductuales:
    Verificar y repetir muchas veces una acción que ya ha sido realizada, conocido como trastorno obsesivo compulsivo ejemplo: Revisar y volver a revisar acciones (como apagar las luces y cerrar la puerta con llave y volver a verificar dicha acción). Miedo excesivo a los gérmenes, lavarse las manos de manera repetitiva.

    trastorno de ansiedad generalizada

    Cuando te encuentras pensando desde la palabras «Y si…». «Y si me quedo sin trabajo», «Y si me deja mi pareja», es decir situaciones que aún no han ocurrido, pero la mente lo da por hecho.

    Como cuando hay anticipaciones negativas: «No voy a ser capaz de superar esta ruptura», «No soporto seguir cometiendo errores»

    Cuando reafirmas tu preocupación: «Si me preocupo es porque la situación me importa», «La preocupación me ayuda a resolver mis problemas», «Si no dejo de preocuparme voy a encontrarme mal».

    Cuando enfrentamos un problema real podemos tomar acciones concretas. Pero cuando se trata de una preocupación creada por nuestra mente, lo único que hacemos es desgastarnos emocionalmente sin sentido.

    “Todo el tiempo me preocupaba por todo. No importaba que no hubiera señales de problemas, simplemente me alteraba, Tenía problemas para dormir por las noches, y no podía mantener la concentración en el trabajo. Me sentía enojada con mi familia todo el tiempo sin motivo alguno”.

    Dificultad para concentrarse: Las preocupaciones constantes pueden dificultar la concentración y la productividad en el trabajo y otras actividades.

    Relaciones sociales: Preocuparse en exceso puede afectar las relaciones personales, causando irritabilidad, retraimiento y conflictos.

    En la Toma de decisiones: También puede llevar a la indecisión, ya que la mente se satura de posibles resultados negativos.

    • No se pueden relajar o dificultad para relajarse.
    • Se sobresaltan con facilidad por cualquier cosa.
    • Tienen problemas para dormir (insomnio).
    • Temblores o tics (movimientos nerviosos).
    • Están irritables, sudar mucho y marearse con facilidad.
    • Sufrir algún ataque de ansiedad.

    Respira y vuelve al presente: Muchas preocupaciones nacen porque nuestra mente está en el futuro. Practicar la respiración profunda, la meditación o simplemente prestar atención al momento presente ayuda a calmar la mente.

    Entrena tu mente para pensar diferente: Si estás acostumbrada a imaginar lo peor, intenta hacer el ejercicio contrario “¿Y si todo sale bien?”, “¿Y si puedo con esto?”, “¿Y si las cosas se resuelven fácilmente?”. Cuanto más practiques pensamientos positivos y realistas, menos espacio tendrá la ansiedad.

    Lo importante es enfocarnos en los pensamientos del presente, en lugar de estar divagando en el futuro.


    Aprender a manejar nuestros pensamientos es algo complicado, y más aún si son pensamientos negativos, intrusivos, catastróficos. Haciéndonos sufrir grandes dosis de alarma y ansiedad, si tienes este problema tenemos una Guía que te Ayudara a Gestionar esos pensamientos no deseados que llegan a tu mente.

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  • Ansiedad Social

    Ansiedad Social

    ¿Alguna vez te has bloqueado, por que no te salían las palabras? ¿Has sentido que te morías de la vergüenza, cuando te han presentado a alguien? ¿Te produce malestar el hecho de tener que acudir a una reunión o evento con personas que no conoces? ¿No te atreves a responder una pregunta en clase o a participar en las reuniones de trabajo por lo que puedan pensar el resto de ti?

    Si te identificas con estas situaciones, sigue leyendo porque es probable que sufras de ansiedad social.
    En este artículo te explicaremos qué es la fobia social, sus síntomas, causas y cómo manejarlo.

    La ansiedad social o también llamado fobia social son trastornos emocionales que afectan a un gran número de personas y que su principal característica es la preocupación y miedo irracional a ser juzgados criticados y humillados ante situaciones sociales muy comunes en el ámbito social normal de la vida cotidiana diaria.

    En este sentido la ansiedad social destaca el miedo intenso, a ser criticado, avergonzado o humillado, incluso en situaciones cotidianas, como, por ejemplo: acudir a una reunión social o de trabajo o dar una pequeña charla frente a un grupo de personas desconocidas y con el fin de protegerse y cuidarse se aíslan ocasionando así el trastorno de ansiedad social.

    Trastorno de ansiedad social: Temor excesivo a la exposición social, por miedo a ser analizado, juzgados y criticados por las personas)

    Sentir mucha ansiedad al estar rodeados de otras personas que no conocen.
    Tener dificultad para hacer y conservar amistades.
    Sonrojarse, sudar o temblar cuando están rodeados de otras personas.

    Las personas con ansiedad social muestran un estilo comunicativo como: Esquivar la mirada, sonrojarse constantemente, es decir comportamientos no tan seguros de su parte por lo que prefieren evitar o escapan de dichas situaciones, sin embargo, ese acto de evitar solo aleja a la persona de superar el problema y al contrario lo hará subir más los niveles de su ansiedad social, llevando a la persona a padecer de otros trastornos como: Ataques de pánico, agorafobia y depresión.

    Cuando tienes ansiedad social, tu mente creará una lista larga de actividades que deberías de evitar estas serían:
    No asistir a eventos sociales, no ir a lugares públicos, no mantener una conversación con alguien desconocido, no sostener la mirada en una conversación, evitando así de mantenerte a salvo de la vergüenza y de la humillación.
    La ansiedad social te hará creer que para tu tranquilidad tendrás que evitar situaciones sociales para mantenerte a salvo.

    Síntomas conductuales de comportamiento:

    • Mirar a los ojos del otro (sobre todo del sexo opuesto)
    • Acudir a citas, Asistir a fiestas Conocer gente nueva
    • Hablar con extraño
    • Expresar desacuerdo
    • Hacer alguna reclamación
    • Evitan comer o beber frente a los demás

    Síntomas físicos lo que sienten:

    • Rubor-Enrojecimiento
    • Tensión muscular
    • Sudoración
    • Temblor en las manos
    • Escalofríos

    Síntomas cognitivos de pensamiento:

    • Miedo a sufrir alguna situación vergonzosa en público
    • Hipersensibilidad a las críticas
    • Miedo excesivo al rechazo
    • Miedo a expresar su opinión ante los demás
    • Diálogo interno de pensamientos negativos (baja autoestima)

    Tengo un miedo terrible de hacer o decir algo que me cause vergüenza frente a los demás.

    Las fiestas y los eventos sociales me asustan. Evito ir a fiestas.

    Mi temor a ser avergonzado hace que evite hacer cosas que quiero hacer o hablar con las personas.

    Me sonrojo, sudo mucho, tiemblo hasta siento que voy a vomitar antes y durante un evento en el que voy a estar con personas que no conozco.

    Usualmente me alejo de situaciones sociales, tales como eventos de la escuela o eventos en los que hay la posibilidad de tener que hablar en público.

    Una vez que ya están nerviosos durante la situación social, aumentan la auto observación propia, y se preguntan («¿cómo estoy actuando?») y empiezan a mandarse mensajes negativos («lo estoy haciendo fatal»). Además, suelen compararse con personas muy habilidosas socialmente (“mira como ese habla con todo el mundo y está relajado”), y empiezan a distorsionar (“lo voy a hacer siempre mal, les voy a caer mal, pensarán que soy idiota”). Esto hace que se pongan más nerviosos y empiecen a bloquearse. Toda esta angustia es percibida por el entorno y al final la persona, que está muy agobiada, decide irse y escapar de esa situación.

    Algunas creencias típicas son:

    • «Soy raro/a»
    • «No hay nada bueno en mí»
    • «Soy tonto/a»
    • «Siempre hago el ridículo»
    • «No tengo nada que aportar»
    • «Soy aburrido/a»
    • «Soy pesado/a»

    «Yo no podía aceptar invitaciones ni ir a fiestas. Cuando entraba a un lugar lleno de personas, me ruborizaba y sentía que todos los ojos estaban puestos en mí. Me daba vergüenza ponerme en un rincón, pero no podía pensar en qué decir a nadie. Me sentía tan torpe que me quería ir»

    Basado en este testimonio podemos definir: Que la forma del contexto de los pensamientos, resultan tan importantes al momento de desencadenar los niveles altos de ansiedad social, y que a su vez impiden un comportamiento de forma común y normal ante una situación social.

    Entablar una conversación con personas desconocida, asistir a fiestas o reuniones, mirar a los ojos o hacer contacto visual, aceptar citas o invitaciones, entrar a lugares donde los demás ya estén sentados, comer frente a los demás, entrar a baños públicos, Ir a un sitio nuevo (gimnasio, clases),

    El temor a que los demás se fijen en él, en lo que hace, en cómo habla, qué postura tiene, y lo puedan evaluar negativamente y perciban su nerviosismo a través de su comportamiento esquivo, (temblor, sudoración o rubor enrojecimiento facial, tartamudeo o voz temblorosa).

    El trastorno de ansiedad social suele comenzar a principios de la adolescencia, y el sobre análisis en exceso a menudo crea problemas psicológicos relacionados con la ansiedad social.

    Las causas posibles incluyen lo siguiente:

    Atributos hereditarios (pueden deberse a la genética o a conductas adquiridas)

    El entorno. (El trastorno de ansiedad social puede existir en una relación directa padres que modelan un comportamiento ansioso en situaciones sociales como el de ser más controladores y protectores con sus hijos)

    Experiencias negativas. (Los niños que experimentan burlas, hostigamiento, críticas, rechazo, ridiculizarlo o humillación pueden ser más propensos a desarrollar ansiedad social. Además, otros acontecimientos negativos de la vida, como los conflictos familiares, los traumas o los abusos, pueden estar asociados a este trastorno)

    En su Carácter. (Los niños que son tímidos, retraídos, introvertidos, reservados tienen un riesgo a padecer ansiedad social en la adolescencia)

    Nuevas exigencias sociales o laborales. (Los síntomas del trastorno de ansiedad social suelen comenzar en la adolescencia, pero mientras la persona va creciendo irá enfrentando nuevas exigencias como, dar un discurso en público o hacer una presentación de trabajo importante, dichos actos pueden desencadenar los primeros síntomas

    Tener una apariencia o afección que llame la atención. (Por ejemplo, la desfiguración facial, la tartamudez, pueden aumentar la sensación de inseguridad y provocar trastorno de ansiedad social en algunas personas)

    La fobia social puede aparecer de forma lenta y gradual, como también aparecer repentinamente tras haber sufrido una experiencia fuerte, humillante y estresante.

    Uno de los primeros pasos para poner en ralla a la ansiedad social, es cambiar nuestra forma de pensar de nosotros mismos, y que tenemos derechos como todo el mundo y valorarnos como personas.

    Comienza a enfrentar estas situaciones sociales de menor a mayor y veras cambios positivos. y a largo plazo podrás invitar a alguien a cenar o hasta cantar en un karaoke.

    Cambia tus pensamientos negativos a positivos, si te invitan a un fiesta o evento social asegúrate de aceptar y piensa que si te invitan es por que desean verte y pasar un tiempo contigo.

    Responde el saludo de las personas o toma la iniciativa de saludar primero.

    Hazte un cumplido diario, ejemplo: eres valiente, eres amable, eres genial. te queda bien ese peinado porque eres única.

    Es importante saber que la fobia social debe ser tratada y que puede resolverse con un tratamiento apropiado. Sin el tratamiento adecuado, la fobia social tiende a cronificarse, generando un gran malestar y sufrimiento a la persona. (“Tengo fobia social y me está matando”, “Sufro de agobio social”) son algunos de los sentimientos que expresan las personas con ansiedad social. Si esos sentimientos están condicionando tu día a día, hasta el punto de impedirte llevar una vida tranquila, puede ser el momento de buscar ayuda y un tratamiento para el trastorno de ansiedad social.

    «La personalidad llega cuando dejas de auto compararte con los demás»

    anónimo

  • Ansiedad en tu Pareja

    Ansiedad en tu Pareja

    ¿Crees que tu pareja tiene ansiedad? ¿Y no entiendes el por qué? ¿Y peor aún no sabes cómo ayudarle?

    Son varios los motivos que pueden originar ansiedad en tu pareja, sobre todo cuando hay preocupación de abandono, estas preocupaciones a largo plazo derivan en falta de sueño, concentración, apetito, tensión muscular, incluso sensación de ahogo (falta de aire)”.

    Hay varias señales que podrían indicar que sufre ansiedad y que ella misma no lo sepa o no quiera reconocerlo.
    Este post te ayudará a descubrirlo.

    No es tan fácil convivir con una persona con ansiedad. La situación puede generar desesperanza, irritabilidad e impotencia, de no saber qué hacer para que todo mejore.

    Puede ser, que ya sepas de entrada que tu pareja tiene ansiedad. porque te lo ha dicho, o porque acude a un profesional de la psicología o porque entre ambos lo hablaron y llegaron a esa conclusión.

    Por una parte, tu pareja puede sentirse culpable por arrastrarte a su mundo de ansiedad. Esto hará que en ocasiones dude de ella misma dentro de la relación, alegando incluso que no es una buena persona para ti. Se lamentará y dramatizará algunas situaciones, que seguramente tú veas como exageradas. Como: Experimentar celos frecuentes, estar irritable, sensible o incontrolable. es ahí cuando la ansiedad toma el control de tu pareja.

    La persona con trastorno de ansiedad experimenta muchísimos síntomas físicos. Son elementos que podrás detectar fácilmente ya que pueden ser visibles, sobre todo para ti que pasas mucho tiempo con tu pareja.

    Las señales más comunes que nos pueden ayudar a identificar son: falta de sueño, palpitaciones aceleradas, tensión muscular y dolores de cabeza entre otros:

    Sufren de inseguridad, dudan mucho de los sentimientos de su pareja, miedo excesivo a perder al ser amado, miedo a quedarse solas, preguntan varias veces si las quieren, desesperación cuando no las entienden, tienen cambios de humor marcadísimos (tristeza, llanto, ira, enojo, angustia), como también fingen estar bien para no preocupar a los demás, tienen constantes pensamientos negativos y catastróficos.

    apego ansioso en la pareja

    Sufren de apego ansioso, le tienen que demostrar amor con la misma intensidad que da, miedo a la soledad, miedo al abandono, es ahí cuando se le activa la ansiedad y los pensamientos aparecen como… «No eres suficiente para nadie», «Nadie valora el amor y el cariño que doy», «Nadie es capaz de darme el amor que necesito», «Siempre me abandonan y tanto que me esfuerzo para recibir migajas».

    Estas emociones afectan a largo plazo produciendo la insatisfacción» no nos demuestran suficiente amor», «inseguridad», «necesitamos que nos confirmen que si nos quieren». Y así generando una dependencia con la pareja, que al mínimo alarma de abandono vendrán los pensamientos como…. «No nos quieren, no somos suficientes» y así entrando en un bucle de pensamientos negativos que solo hacen que su ansiedad se eleve.

    Comportamiento alterado en diferentes escenarios:

    Falta de interés a la hora de organizar o realizar algún plan, ya sea en pareja o con amigos. En estas ocasiones puedes notar que tu pareja prefiere la soledad o bien no estar con demasiada gente.

    En un ataque de pánico que lo abarca todo. se queda paralizada, se marea, falta de aire, y sentimientos horribles que recorren todo su cuerpo.

    «Mayormente presentó temblores como si tuviera mucho frío, dolores de cabeza, nervios, sensibilidad, llorar por casi todo, angustia, miedo irracional, me cuesta estar sola. A veces tengo mareos, pero no momentáneos sino todo el día, como una sensación de estar flotando una sensación de aturdimiento cuando camino. Palpitaciones rápidas del corazón y hasta ganas de vomita. Me imagino escenarios catastróficos, me pasa a menudo tanto para mí, como para mi pareja, y es horrible, porque a veces es como una lucha interna de intentar no pensar en eso, pero luego lo termino pensando.
    La ansiedad por miedo al abandono es una de las ansiedades más aterradoras que se pueda describir».

    Dependencia Emocional: Quien padece ansiedad puede volverse excesivamente dependiente de su pareja, a ser alguien que dependiera tanto de otra persona para su estabilidad.

    Nadie quiere admitir que tiene problemas de dependencia.

    Nadie quiere admitir que depende tanto de una persona, que sin su presencia se derrumbaría por completo. Algunos pensamientos serian:

    ¿Y si me ignora a propósito porque está harto de lidiar conmigo? ¿Y si me dejó por otra? ¿Y si está en el hospital ahora mismo?

    Señales de alarma:

    • Inquietud, nerviosismo, sensación de estar atrapada.
    • Irritabilidad ante situaciones que antes no generaban malestar.
    • Sentimiento de peligro inminente, hiper alerta.
    • Hipervigilancia de las sensaciones corporales.
    • Aumento del ritmo cardíaco, tensión muscular.
    • Dificultad para conciliar y/o mantener el sueño (insomnio)

    Lo primero que debe de saber y sentir tu pareja es que estas a su lado, para acompañarla en este proceso de la mejor forma posible.

    Primeras pautas para poder ayudarle a tu pareja:

    Entiende cómo le está afectando la ansiedad. Para este caso es sumamente importante que tengas información de la ansiedad que seguramente conforme has estado leyendo hasta este punto ya tiene alguna idea de que trata la ansiedad, para que después sepas qué tipos de cambios, estas empezando a notar en tu pareja.

    Validar la ansiedad:
    Quizás esta sea la herramienta más poderosa para ayudar a tu pareja. Aceptar y dar por válida la ansiedad que tu pareja está sintiendo, aunque no comprendas sus sentimientos es un paso fundamental para ayudarla.

    Para validar su ansiedad tendrás que sustituir frases como: “relájate, no pasa nada, no es para tanto”, por (Estoy aquí contigo), (Tal vez no entiendo cómo te estás sintiendo, pero me importas y quiero ayudarte).

    Actividades relajantes: Realizar actividades juntos que promuevan la relajación, como yoga o meditación.

    Muéstrale gestos que trasladen apoyo y confianza. Como un abrazo cálido, un beso en la frente, agarrarle la mano, son demostraciones que transmiten calma, compañía, y seguridad. Y cuando notes mejorías, que las abra tenlo por seguro, fomenta su recuperación. Esto la llenara de confianza.

    Recuerda eres el complemento de esa persona que amas.

  • Síntomas y señales que indican que la ansiedad se está saliendo de control

    Síntomas y señales que indican que la ansiedad se está saliendo de control

    Sentir el corazón acelerado de forma repentina, ver que las pulsaciones no bajan, pensar que te está dando un infarto, se comienza a producir un dolor en el pecho, temblores, sentir ahogo, sentimientos de angustia, impotencia y confusión.

    Hay personas que desconocen que los síntomas que padecen están siendo causados por la ansiedad” Como: “Taquicardias, sudor, aumento de la temperatura, dificultad para dormir (insomnio), temblores, son algunos de las principales”. Después habría que descubrir cuales son los factores causantes. y que emociones están siendo vinculadas con la ansiedad.

    Saber Reconocer cómo se manifiesta o origina la Ansiedad es el primer paso para poder superarla. En este sentido, es muy importante entender que existen varios tipos de síntomas de ansiedad según la forma de aparición. Es decir, podemos expresar la ansiedad a través de nuestro cuerpo mediante: (síntomas físicos), (y a través de nuestra mente como síntomas cognitivos mediante pensamientos, emociones), (y de síntomas conductuales de nuestra forma de comportarnos).

    Síntomas físicos: Lo que se siente

    Palpitaciones aceleradas, Arritmia, Taquicardia, Mareos, Aturdimiento, Ahogo, Sudoración, Náuseas, Latidos fuertes, Dificultad para respirar, Hormigueo en las manos y en la cara, Dolor en el pecho, Temblores, Sensación de desmayo, Dolor y pinchazos en el brazo izquierdo, Visión borrosa, Sensación de estar en un barco, Sentir que al caminar se hundiera el piso inestabilidad al caminar como en un estado de borrachera.

    Síntomas cognitivos: De pensamientos y temores

    Tener Preocupación excesiva de manera incontrolable, Pensamientos negativos, Pensamientos catastróficos, Pensamientos intrusivos, Miedo a perder el control o volverse loco, (Hipervigilancia estar constantemente en alerta), (Sensación de irrealidad, despersonalización o desrealización).

    Síntomas conductuales: De comportamiento

    Aislamiento social, Perdida de confianza, Inseguridad, Miedo a subirse a los medios de transportes, Fingir estar bien para no preocupar a los demás, Irritabilidad cambio de humor bruscos, Dificultad para concentrarse, Movimientos repetitivos, como tocarse el pelo o morderse las uñas, Dificultad para relajarse. Comportamientos compulsivos como revisar constantemente las cosas, Y Agorafobia miedo a salir de casa solos.

    cuando la ansiedad se está saliendo de control

    «Te despiertas, y sientes que el pecho te aprieta», y «Los pensamientos van a mil por hora», y «Tu cuerpo parece estar en modo alerta máxima” ¿Sin una razón aparente?

    Algunas personas experimentan ansiedad por las mañanas al levantarse, esto por temor a encarar un día lleno de incertidumbres. Suelen empezar el día con pensamientos negativos, estar con malos presentimientos de que << hoy te ira mal >>, << no te responderá por que seguro está enojado contigo >>, << te ira mal en el examen >>, son algunos de los pensamientos negativos.

    ¿Te invaden los pensamientos, y las preocupaciones no te dejan dormir? ¿Sufriste algún ataque de pánico mientras dormías? ¿Te despiertas agitada durante la madrugada sin motivo alguno? esto puede ser motivo de la ansiedad nocturna.

    Esto puede deberse a la preocupación no resulta de algunas tareas o pendientes no terminados durante la jornada del día, está carga de obligaciones se pondrán en modo alerta para que sean resueltas lo más pronto posible. Es ahí donde la ansiedad no reconoce cuándo es tiempo de descansar, manteniéndola a la persona en estado alerta, enviando señales como una alarma de recordatorio, impidiendo así a conciliar el sueño.

    sufrí un ataque de pánico mientras conducía, desde ese día no he podido volver a mi vida cotidiana con normalidad, no puedo salir de mi casa si no voy acompañada por alguien de mi familia, mi mente pasa todo el día ocupada con pensamientos catastróficos e intrusivos que me asustan, veo las cosas como en cámara lenta como si fuera un película literalmente me siento rara conmigo misma, Lo que más me preocupa en ese miedo a estar sola y que me ocurra un ataque de ansiedad y no tenga a nadie quien me ayude.

    Complicaciones:

    Si no se trata a tiempo podría llevar a la persona a la depresión y aislamiento social, trastornos que no son nada bueno para la vida, socavando su bienestar y autoestima. (En la depresión se limitan sus movimientos sin ganas de hacer nada, y en el aislamiento social poco o nada de interés por socializar prefiriendo encerrarse en su casa aislándose de todos).

    Consecuencias:

    (Ataques de ansiedad) Lamentablemente este episodio podría dar origen, a que la persona este vigilante de sus síntomas y que, al más mínimo cambio sintomatológico, piense que está por sufrir otro ataque de pánico, originando tensión miedo y nerviosismo, y estas emociones enviarán nuevamente señales de alarma, ocasionando nuevamente un ataque de pánico.

    NOTA: si los ataques de pánico se dan en reiteradas ocasiones, entonces se podría considerar que sufres de trastorno de ansiedad y hay que tratarlo. «no es una enfermedad que puedas tratarlo sola/o, y mucho menos una enfermedad que se irá por solo soportarla».
    Uno de los primeros pasos para tratarla es informándote, como lo estás haciendo ahora mismo en este espacio que hemos puesto a tu disposición, y cuya finalidad es darte soporte y compañía.

    Saber Reconocer los síntomas es fundamental, y a la par también es aprender a gestionarlos.

    En caso estes presenciando un ataque de pánico menciónale las siguientes palabras:
    «Aquí estoy para apoyarte», «Acá estoy para acompañarte», pídele que inhale dos segundos y que exhale dos segundos para normalizar su ritmo cardíaco poco a poco.

    Para calmar la taquicardia por ansiedad. Practica la respiración profunda, en lapsos de segundos respirar lento hará que bajes las pulsaciones y así recuperar el control de tu respiración, eso sí esto requiere práctica. Para ello es necesario que practiques en un estado de calma, es decir dedica unos minutos al día para concentrarte en la respiración y así usarlo como primera técnica

    Afirmaciones para decirse uno mismo durante un ataque de pánico:

    • ¨Estos sentimientos son temporales¨
    • ¨No me desespero y respiro lentamente¨
    • ¨Si respiro lento voy a tranquilizarme»
    • ¨Yo puedo controlar mis pensamientos»
    • ¨Estoy a salvo y tengo el control¨
    • ¨Soy fuerte y puedo con esto¨

    Empieza a gestionar un diario. Si un diario o bloc de notas donde puedas escribir las emociones y los pensamientos previos ante un ataque de pánico.

    Realizar ejercicio regularmente. La actividad física reduce los niveles de la hormona cortisol y que a su vez reduce el estrés.

    Respiración profunda. Practica técnicas de respiración, como la respiración diafragmática, para reducir la activación fisiológica. Inhala lentamente por la nariz, sostén el aire unos segundos y exhala por la boca.

    Meditación y mindfulness. Estas prácticas te ayudan a centrarte en el presente y a reducir los pensamientos ansiosos. Dedica 10-15 minutos al día a meditar.

    Establece rutinas. Mantener un horario regular para dormir, comer y trabajar puede proporcionar una sensación de control y sobre todo estabilidad.

    Limita el consumo de cafeína y alcohol. Ambas sustancias pueden exacerbar los síntomas de ansiedad. Opta por bebidas relajantes, como infusiones de manzanilla o té verde descafeinado.

    Habla con alguien de confianza. Compartir tus sentimientos con un amigo, familiar o terapeuta puede aliviar la carga emocional.

    Evita el perfeccionismo. Acepta que no todo tiene que ser perfecto y permítete cometer errores, esto con finalidad de liberarte de la tensión.

    Duerme lo suficiente. El sueño es esencial para la salud mental. Establece una rutina de 7 a 8 horas.


    Existen muchos enfoques distintos dentro de la psicología para tratar la ansiedad, pero entre todos ellos se destaca la terapia cognitivo-conductual, que es la que ha demostrado ser la más rápida y eficaz en el tratamiento de los ataques de ansiedad.

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  • Que NO y Que SI decirle a una persona con trastorno de Ansiedad

    Que NO y Que SI decirle a una persona con trastorno de Ansiedad

    Una persona con trastorno de ansiedad está cruzando por una fuerte tensión emocional, y es probable que quizás no comprendas todo lo que está pasando, pero algo que puedas hacer es brindarle tranquilidad, soporte y compañía. Para aliviar su angustia. en algunos casos no basta con tener las mejores intenciones, porque no es raro decir o hacer cosas sin querer que duelen, más de lo que puedan ayudar. Tus palabras tienen el poder de ayudar o herir a alguien con esta afección. «Saber qué decirle a una persona con trastorno de ansiedad puede marcar una gran diferencia».

    Es por ello que te mencionamos algunas frases que aportan y otras que no, de esa forma serás más asertivo a la hora de tratar con una persona con ansiedad.

    Empatizar, escuchar, validar sus emociones, acompañar en el camino y preguntar sin agobiar, son las claves para ayudar a las personas que sufren este trastorno.

    No minimices el problema. Totalmente prohibido está en minimizar el problema, ya que es una de las peores cosas que sientan mal a una persona con ansiedad. Es un problema que se vive con intensidad y por el que se sufre. esto desde fuera puede parecer sencillo de solucionar, pero para la persona que lo vive es una pesadilla.

    Palabras prohibidas:

    «Tranquilízate, no es para tanto», «Ya se te pasará», ¿Has probado a hacer yoga?, «No todo es tan malo», «Deberías hacer algo para arreglarlo», «Ignora el problema y se te pasará», «Solo es emocional», «Eres demasiado sensible», «Échale ganas o pon de tu parte», «Solo quieres llamar la atención», «Duerme un rato estás exagerando”.

    ¿Pero si recién estabas bien? «Es normal yo estoy igual», ¿No puedes tomarte algo para relajarte?, ¿Ya meditaste?

    «Si empiezas de nuevo con eso lo dejamos acá», » No que habías empezado terapia», «Te inventas cosas duerme un rato», «Que dramática te has vuelto».

    «Tómate una pastilla, a ver si así te tranquilizas», «Siempre estás igual, ya hablamos de esto», ¿Por qué estás así ahora?, «Todo te afecta, no es para que te pongas así»,

    De hecho, una vez leídas, trata de recordar una última situación en la que sufriste cierto grado de malestar, e imagina que la persona a la que se lo estás compartiendo te dice cada una de estas frases, ¿cómo te sentirías? Esa sensación y/o emoción que te haya surgido recalca la importancia que tiene el saber qué no decir a alguien con ansiedad.

    Ese tipo de expresiones solo conseguirán hacerle sentir incomprendida y sin apoyo en un momento crucial y muy complicado en el que necesita de tu empatía, cariño y comprensión.

    Usa las siguientes palabras:

    «Acá estoy para acompañarte», «No me iré”, «Ya has pasado por esto anteriormente y puedes controlarlo», «Tú puedes, eres fuerte y valiente».

    «Me preocupa verte así, quiero ayudarte», «Para mí es importante saber cómo te sientes», «Estoy aquí para apoyarte, no te voy a juzgar»,
    ¿Te ayudaría si estoy a tu lado? hasta que se te pase?

    «Cuando necesites hablar acá estaré para escucharte»
    «No te dejaré sola, tienes mi apoyo y superaremos la ansiedad juntos».

    Además, si la persona está sufriendo un ataque de pánico, puedes ayudarle a centrarse en su respiración y a realizar algún ejercicio para aliviar la hiperventilación, abrazarle en silencio o tómale de la mano, y pídele que inhale dos segundos y que exhale dos segundos lentamente, para normalizar su ritmo cardíaco poco a poco.

    Con estas palabras no se sentirá juzgada por su crisis de ansiedad, más bien se sentirá alentada a salir adelante, por lo que estarías demostrando interés en su recuperación, así notará que está acompañada.

    Muestra gestos que trasladen apoyo y confianza, como un abrazo cálido, un beso en la frente, agarrarle la mano, son demostraciones que transmiten calma, compañía y seguridad.

    que palabras decirle a alguien con ansiedad

    Porque la ansiedad le hace sentir que no es una persona valiosa, le hace pensar que nadie la quiere, le hace creer que nunca volverá a la normalidad, le hace sentir culpable de todo.

    “Entonces nuestro papel como pareja, amistad o familiar es importante a la hora de proporcionarle seguridad y confianza”. y lo primero que debe de saber y sentir «es que tu estas a su lado para acompañarle en el proceso de la mejor forma posible»

    Fomenta su recuperación en momentos en los que ella o él pueda reconocer que no se encuentra bien. Anímale a buscar ayuda y sé una pieza clave en esa búsqueda. Es importante que sepa que estás ahí en esos momentos.

    Cuando alguien cercano está lidiando con la ansiedad, es fundamental ofrecerle apoyo de una manera comprensiva y amorosa. sugerimos adoptar una actitud empática y estar presente para esa persona a la que queremos y apreciamos.

    El apoyo de la familia y de los seres queridos juegan un papel crucial en la superación de la ansiedad y contar con un sistema de apoyo sólido, brinda comprensión, aliento y acompañamiento para el manejo de la ansiedad.


    Anima a tu ser querido a obtener ayuda, para ello ponemos a tu disposición a que Adquieras Nuestra Guía UNA VIDA SIN ANSIEDAD
    << No están solos en esta lucha y buscar ayuda es un signo de fortaleza, aprecio y autocuidado mental >>