¿Te preocupas por todo? ¿Vives afligida /o por todas las cosas malas que «podrían» pasar en tu vida? ¿Eres de esas personas que parecen preocuparse por absolutamente todo? Desde el clima, hasta el tráfico, en el trabajo, en la salud, en el futuro, ¿siempre encuentras algo en que preocuparte?
Las personas con trastorno de ansiedad generalizada se preocupan por absolutamente todo, incluso cuando hay poca o ninguna razón para preocuparse. Esta es la principal característica de tener ansiedad generalizada suelen tener una sensación de que algo malo va a suceder. Esto los lleva a estar permanentemente inquietos, irritables, con gran tensión muscular, con problemas para conciliar el sueño (insomnio), y con fuertes dolores de cabeza.
Tener ansiedad generalizada es como llevar una mochila llena de pensamientos negativos, intrusivos, catastróficos de preocupaciones exageradas dentro de la mente.
Si te sientes identificada /o te hemos preparado este artículo al detalle.
Así se siente tener Ansiedad Generalizada
Todos tenemos cierto grado de preocupación en algún momento de nuestra vida; por la salud propia o de la familia, por la situación económica, por el trabajo, por los estudios, por las relaciones afectivas, por sucesos que podrían pasar, etc. Estas preocupaciones son normales, son aspectos de nuestra vida que nos importan y por lo tanto, nos preocupa en cierto grado.
Sin embargo, la persona con ansiedad generalizada se preocupa de forma «excesiva y desproporcionada», ante situaciones cotidianas que en la mayoría de ocasiones, no suponen ningún peligro o no deberían ser una preocupación de gran escala. En este sentido la persona irá perdiendo el control de sus pensamientos desencadenando en emociones que irán originando síntomas a nivel físico.
El trastorno de ansiedad generalizada puede afectar seriamente nuestra capacidad de desempeño y ser debilitante, hasta el punto de hacer que las tareas diarias se sientan abrumadoras en lo laboral, escolar y social. inclusive interferir en nuestras relaciones, familiares o de pareja.
Tipos de pensamientos por Ansiedad Generalizada
La mente de una persona con ansiedad generalizada genera un flujo constante de pensamientos negativos, intrusivos y catastróficos, estos actúan nublando nuestra percepción y obstaculizando nuestras tareas cotidianas del día a día.
Pensamientos intrusivos:
Son pensamientos que aparecen en la mente y que nos generan mucha angustia, ya que los experimentamos como “egodistónicos”. Es decir, son pensamientos que entran en conflicto con los valores o la autoimagen que tenemos de nosotros mismos. A menudo son imágenes, palabras e ideas que Los percibimos como inaceptables; «y si me corto a propósito», «Y si lastimamos a alguien sin querer», «Y si acelero de repente y chocó».
Pensamientos negativos:
Son aquellos que aparecen en nuestra mente sin que los invitemos, y suelen ser muy molestos e indeseados que son difíciles de manejar, frases que reflejan eventos de forma pesimista; “Seguro no me va a salir bien”, “Voy a fracasar”, “Algo malo va a pasar”. «Este color de ropa no me queda», «Seguro hoy también será un día horrible», «Me veo fatal cada día peor».
Pensamiento catastrófico:
Este pensamiento es aquel que se anticipa a todo. Y ante cualquier cosa que puede pasar lo magnifica y busca la peor de las situaciones para instalarla en la mente; «Si no apruebo este examen, arruinare mi futuro», «Me siento cansado, Seguro tengo una enfermedad grave», «Si salgo al parque seguro me ordena un perro»,
Síntomas por Ansiedad Generalizada
Síntomas cognitivos, Síntomas físicos y Síntomas conductuales.
Físicos:
Dolor y vibraciones en la cabeza, fatiga, irritabilidad, tensión y dolor muscular, problemas de sueño (insomnio)
Cognitivos:
Preocuparse por todo, tener la mente llena de pensamientos negativos, imaginarse escenarios catastróficos, sobre pensar de manera frenética sin llegar a una conclusión.
Conductuales:
Verificar y repetir muchas veces una acción que ya ha sido realizada, conocido como trastorno obsesivo compulsivo ejemplo: Revisar y volver a revisar acciones (como apagar las luces y cerrar la puerta con llave y volver a verificar dicha acción). Miedo excesivo a los gérmenes, lavarse las manos de manera repetitiva.

Como identificar los Pensamientos
Cuando te encuentras pensando desde la palabras «Y si…». «Y si me quedo sin trabajo», «Y si me deja mi pareja», es decir situaciones que aún no han ocurrido, pero la mente lo da por hecho.
Como cuando hay anticipaciones negativas: «No voy a ser capaz de superar esta ruptura», «No soporto seguir cometiendo errores»
Cuando reafirmas tu preocupación: «Si me preocupo es porque la situación me importa», «La preocupación me ayuda a resolver mis problemas», «Si no dejo de preocuparme voy a encontrarme mal».
Cuando enfrentamos un problema real podemos tomar acciones concretas. Pero cuando se trata de una preocupación creada por nuestra mente, lo único que hacemos es desgastarnos emocionalmente sin sentido.
«Los pensamientos que tanto te preocupan, suele resultar menos caóticos en la realidad, de lo que fueron en tu imaginación»
TESTIMONIO
“Todo el tiempo me preocupaba por todo. No importaba que no hubiera señales de problemas, simplemente me alteraba, Tenía problemas para dormir por las noches, y no podía mantener la concentración en el trabajo. Me sentía enojada con mi familia todo el tiempo sin motivo alguno”.
Cuáles serían las complicaciones?
Dificultad para concentrarse: Las preocupaciones constantes pueden dificultar la concentración y la productividad en el trabajo y otras actividades.
Relaciones sociales: Preocuparse en exceso puede afectar las relaciones personales, causando irritabilidad, retraimiento y conflictos.
En la Toma de decisiones: También puede llevar a la indecisión, ya que la mente se satura de posibles resultados negativos.
- No se pueden relajar o dificultad para relajarse.
- Se sobresaltan con facilidad por cualquier cosa.
- Tienen problemas para dormir (insomnio).
- Temblores o tics (movimientos nerviosos).
- Están irritables, sudar mucho y marearse con facilidad.
- Sufrir algún ataque de ansiedad.
«Si hicieras una lista de todas las cosas que te preocuparon la semana pasada, ¿cuántas de ellas realmente sucedieron? Seguro que muy pocas»
Como preocuparnos menos
Respira y vuelve al presente: Muchas preocupaciones nacen porque nuestra mente está en el futuro. Practicar la respiración profunda, la meditación o simplemente prestar atención al momento presente ayuda a calmar la mente.
Entrena tu mente para pensar diferente: Si estás acostumbrada a imaginar lo peor, intenta hacer el ejercicio contrario “¿Y si todo sale bien?”, “¿Y si puedo con esto?”, “¿Y si las cosas se resuelven fácilmente?”. Cuanto más practiques pensamientos positivos y realistas, menos espacio tendrá la ansiedad.
Lo importante es enfocarnos en los pensamientos del presente, en lugar de estar divagando en el futuro.

